Potente arranque de la nueva temporada de Kresala

El cineclub Kresala empieza el curso con una programación que es un auténtico regalo. En apenas cinco semanas —entre agosto y septiembre— pasarán por la pantalla del Trueba clásicos contemporáneos, cine de autor consagrado, talentos emergentes y alguna joya que no encontró su lugar en la cartelera comercial.

Oldboy — 26 de agosto

Que el ciclo arranque con Oldboy (2003) de Park Chan-wook es toda una declaración de intenciones. Segunda entrega de su trilogía de la venganza, premiada con el Gran Premio del Jurado en Cannes, es un torbellino de giros imposibles, violencia estilizada y un duelo final que se recuerda como uno de los más salvajes del cine de los 2000. Una película que marcó a toda una generación de cinéfilos, con Choi Min-sik encerrado quince años en una celda sin saber por qué, y que todavía hoy sigue siendo una experiencia brutal en pantalla grande.

Tres kilómetros al fin del mundo — 2 de septiembre

Estrenada este año en Cannes, donde ganó el Premio Especial del Jurado, la película del rumano Emanuel Pârvu retrata una sociedad anclada en la hipocresía. Todo empieza con la agresión homófoba a un adolescente en un pequeño pueblo del delta del Danubio, y lo que debería ser un caso de violencia se convierte en un juego de apariencias, silencios y secretos familiares. Una película que incomoda porque muestra lo que se calla y lo que se tapa. Esta proyección tendrá un añadido especial: será presentada por mí. Ya lo escribí en mi reseña: “Pârvu demuestra que no hace falta exagerar ni subrayar para mostrar la crueldad, basta con dejar hablar al silencio y a las miradas”.

‘Tres kilómetros al fin del mundo’: Secretos rumanos

18/05/2024 - Ricardo Fernández

7.5 Reseña de Three Kilometres to the End of the World, de Emanuel Pârvu Three Kilometres to the End of the World, dirigida por Emanuel Pârvu, es una obra que se adentra en las entrañas de una pequeña comunidad aislada en una isla del delta del Danubio. Un hermoso lugar que ha comenzado a llenarse […] Leer más

A la deriva — 9 de septiembre

El gran Jia Zhangke, cronista de la transformación social de China, presentó el año pasado A la deriva en el Festival de Cannes, protagonizada por Zhao Tao y Li Zhubin. Es Jia en estado puro: el amor que se deshilacha al ritmo del tiempo y un país que cambia delante de nuestros ojos. La película abarca 21 años de transformaciones en China y sigue a Qiaoqiao, cantante y bailarina en Datong, en la búsqueda intermitente de Bin, ese amor que se escapa y vuelve como una marea caprichosa. A la deriva, más que un drama lineal, es un mosaico sensible que Jia construye combinando material rodado a lo largo de los años con nuevas secuencias. Carlos escribió sobre ella tras su paso por Cannes,

Bagger Drama — 16 de septiembre

Ganadora del premio New Directors en el Zinemaldia 2024, Bagger Drama confirma a Piet Baumgartner como una de esas voces nuevas a las que habrá que seguir la pista Parte de una familia que vive de alquilar y reparar excavadoras y que, tras una tragedia, intenta recomponerse. Lo que podía ser un drama de manual se convierte en un relato contenido y honesto, sin gritos ni artificios, donde hasta las máquinas parecen formar parte de la coreografía del duelo. La crítica habló de sensibilidad y verdad, y en Saarbrücken sumó dos premios Max Ophüls (Mejor Dirección y Mejor Guion), señal de que esta ópera prima pequeña va dejando huella allí donde se proyecta.

Léolo — 30 de septiembre

Y para cerrar el mes, un clásico de culto: Léolo (1992) del canadiense Jean-Claude Lauzon. Estrenada en Cannes y todavía hoy recordada como una de las películas más singulares del cine quebequés, es el retrato delirante y poético de un niño que se refugia en la imaginación para escapar de su familia disfuncional. Una película inclasificable, grotesca y tierna a la vez, que convirtió a Lauzon en un cineasta de culto… hasta su temprana muerte en accidente aéreo apenas unos años después. Ver Léolo es descubrir un universo propio, como entrar en un sueño extraño del que uno sale con una mezcla de desasosiego y fascinación.