Cine

Todo sobre el septimo arte

‘Moulin’: El descenso sádico de Nemes

Moulin, de László Nemes, arranca como un notable thriller de clandestinidad sobre Jean Moulin y la Resistencia francesa, con una atmósfera opresiva y una puesta en escena poderosa. Pero su segunda mitad se despeña hacia una acumulación de torturas y sadismo que confunde intensidad con profundidad. Una película brillante por momentos, pero lastrada por el exceso y por una mirada política tan indignada como selectiva.

‘I See Buildings Fall Like Lightning’: Sueños que se derrumban

I See Buildings Fall Like Lightning, de Clio Barnard, arranca como un sólido retrato de amistad, clase y derrumbe social en un barrio obrero de Birmingham. Buenas interpretaciones, mirada honesta y un entorno muy bien capturado, aunque la película pierde precisión cuando intenta abarcar demasiados conflictos a la vez.

‘Hope’: Acción desenfrenada

Na Hong-jin vuelve diez años después de The Wailing con Hope, una anomalía dentro de la competición oficial de Cannes: una superproducción coreana de monstruos, alienígenas, acción desquiciada y humor negrísimo. Una película enorme, irregular y a ratos agotadora, pero también llena de energía, nervio y ganas de sacudir una alfombra festivalera demasiado acostumbrada al prestigio bien peinado.

‘Seis meses en el edificio rosa con azul’: Seis meses de miedo

Bruno Santamaría Razo debuta en la ficción con Seis meses en el edificio rosa con azul, una película íntima y luminosa sobre una familia enfrentada al diagnóstico de sida del padre en el México de los 90. Un relato de memoria, ficción y testimonio donde el miedo, el deseo, el estigma y la alegría conviven dentro de la misma casa.

‘Sheep in the Box’: una bonita película sobre el duelo

*Sheep in the Box* lleva a **Hirokazu Kore-eda** al terreno de la ciencia ficción, pero solo en apariencia. La historia de unos padres que aceptan convivir con una réplica androide de su hijo muerto podría haber derivado en grandes dilemas sobre la inteligencia artificial, pero al director japonés le interesa otra cosa: el duelo, la culpa y la necesidad de seguir amando incluso aquello que sabemos incompleto. Una película bonita, delicada e irregular, más sólida cuando habla de la familia y la ausencia que cuando intenta abrir la puerta del género fantástico.

L’Inconnue: perdida en un laberinto sin salida

L’Inconnue, la nueva película de Arthur Harari, parte de una premisa brillante: convertir el intercambio de cuerpos en un thriller psicológico sobre la identidad, el deseo y la culpa. Pero lo que sobre el papel prometía ser una perturbadora reflexión sobre vivir atrapado fuera de uno mismo acaba perdiéndose en un laberinto de símbolos insistentes, música molesta y falsos finales. Una oportunidad desaprovechada, aunque sostenida por su reparto y por una subtrama filial mucho más poderosa que la película que la rodea.