7.5

Incógnita despejada. A pesar de que su ausencia en el pasado Festival de Cannes hizo temer que Jim Jarmusch no estuviera en un buen momento creativo, Father Mother Sister Brother demuestra lo contrario. Sin ser una de las cimas absolutas de su filmografía, sí es una obra sólida, coherente con su estilo y claramente más lograda que su anterior largometraje, Los muertos no mueren (2019), una comedia zombi de tono desconcertante que inauguró Cannes con división de opiniones. Esta vez, el cineasta vuelve a territorios más íntimos y conocidos, con una propuesta que, sin reinventarse, le permite reencontrarse con lo que mejor sabe hacer: observar, escuchar, dejar respirar a sus personajes.

Presentada como un tríptico narrativo, Father Mother Sister Brother está compuesta por tres relatos independientes, situados en diferentes países, que exploran con sensibilidad las complejas dinámicas familiares. En “Father”, ambientado en el noreste de Estados Unidos, unos hijos adultos (Adam Driver y Mayim Bialik) visitan a su padre ausente y cascarrabias, interpretado por un Tom Waits en plena forma. En “Mother”, en Dublín, dos hermanas (Vicky Krieps y Cate Blanchett) se reencuentran con su madre distante (Charlotte Rampling), en un juego de equilibrios emocionales lleno de silencios, secretos y mentiras. Por último, “Sister Brother”, ambientado en París, muestra a unos mellizos (Indya Moore y Luka Sabbat), más una siempre bienvenida aparición de Françoise Lebrun, enfrentándose a una pérdida reciente en el apartamento familiar. A través de estas tres historias, Jarmusch teje una película que no busca moralizar ni extraer conclusiones universales, sino simplemente hacer cómplice al espectador de las palabras no dichas, las mentiras y las viejas heridas que asoman en esas relaciones familiares.

Fiel a su estilo inconfundible, Jarmusch construye los tres segmentos con diálogos pausados, humor seco, una mirada poética sobre lo cotidiano y una estética austera pero cuidadosamente compuesta. Hay algo profundamente reconfortante en su manera de filmar lo ordinario: una mesa perfectamente dispuesta para tomar un high tea, un café en un bar, una pausa incómoda en una conversación. Las historias no están unidas por una lógica narrativa, pero sí por un conjunto de ecos visuales, frases repetidas, circunstancias concretas o decisiones de puesta en escena que se replican discretamente entre los segmentos. No es un intento de cohesionar el film con fórmulas convencionales, sino más bien un juego sutil, casi cómplice, que invita al espectador atento a establecer conexiones y encontrar patrones.

El mérito de Father Mother Sister Brother está precisamente en su negativa a dramatizar en exceso o convertir lo anecdótico en categoría. Jarmusch observa a sus personajes sin juzgarlos, dejándoles espacio para equivocarse, para callar, para reconciliarse o no. El tiempo que se toma para ello es parte esencial de su lenguaje. Lo que podría parecer trivial, adquiere peso emocional en la acumulación de detalles, en la forma en que las historias respiran. El resultado es una película que, sin grandes alardes, deja una impresión duradera. Una obra menos ambiciosa que los grandes hitos de la carrera de Jarmusch, pero de resultados muy notables. Para quienes admiran a Jarmusch, este viaje íntimo y melancólico será una nueva y grata estación en su particular universo cinematográfico.

Father Mother Sister Brother

Media Flipesci:
7
Título original:
Director:
Jim Jarmusch
Actores:
Cate Blanchett, Adam Driver, Charlotte Rampling, Tom Waits, Mayim Bialik
Fecha de estreno:
25/12/2025