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Reseña de El irlandés, de Martin Scorsese

Se ha hecho esperar. Casi 25 años después de Casino llega por fin la novena colaboración entre Martin Scorsese y Robert de Niro con El irlandés, la adaptación al cine del libro I Heard You Paint Houses de Charles Brandt (titulado en español Jimmy Hoffa, Caso cerrado). Poco importa que la película sea un producto Netflix y que sólo una parte pequeña de sus espectadores la podrá disfrutar en una sala de cine, El irlandés es cine es estado puro. Y del grande.

El dúo que marcó una época en el cine de Hollywood de finales del siglo XX (acompañados por los viejos conocidos Joe Pesci y Harvey Keitel y por Al Pacino que debuta a las órdenes del director neoyorquino), han vuelto a unirse en un nueva película ambientada en el submundo de la mafia. Como en Malas calles, Uno de los nuestros o la mencionada Casino. Pero de forma muy distinta.

En El irlandés, Scorsese prescinde de las descargas adrenalíticas y los arranques violentos, de su barroquismo visual y de su llamativo despliegue de recursos narrativos y opta por una puesta en escena sobria y serena y un tono crepuscular en una lección de contención y dominio de la narrativa; clasicismo en el mejor sentido de la palabra. En El irlandés casi toda la violencia queda fuera de campo o en elipsis y el glamour (o el horterismo gangsteril, eso va en gustos) queda en segundo plano. Scorsese se centra en sus personajes, y en especial en Frank Sheeran, el mafioso de origen irlandés que da título a la película, y su evolución a lo largo del tiempo y en el efecto que el paso del tiempo, la vida, tiene en él, en su carácter, su familia y sus relaciones.


Intimismo épico

El magnífico guión de Steven Zaillan se centra en la cotidianidad de la vida de su protagonista, en su evolución desde un ‘trabajador más’ de la cosa mafiosa a cabecilla regional de la todopoderosa Hermandad internacional de camioneros y lo que sigue. Una especie de versión criminal del sueño americano. Pero el guión, la puesta en escena de Scorsese y sus magníficos intérpretes consiguen que diálogos aparentemente banales e insignificantes resulten trascendentes en una brillante conjunción entre lo íntimo, lo colectivo y lo épico.

La película arranca con un plano secuencia por los pasillos de una residencia de ancianos. Pero su efecto no tiene nada que ver con el famoso plano secuencia del Copacabana de Uno de los nuestros. Lo que en aquélla era la entrada (por la puerta de atrás) a un mundo de pequeñas corruptelas, trapicheos, favores, mentiras y falsas apariencias, en ésta es un tranquilo barrido por las estancias de la residencia para acabar en el rostro de un anciano en silla de ruedas. Desde ahí, Jim Sheeran cuenta directamente a la cámara su vida. Hace un repaso de los hitos más significativos de la misma a través de un encadenamiento de miradas al pasado, de una estructura de continuos saltos adelante y atrás en el tiempo (no propiamente flashbacks), en la que prima el conocimiento del personaje y su entorno frente a la sucesión de unos hechos y sus relaciones causa-efecto. Poco a poco el guión de Steven Zaillan va desgranando las piezas del relato para rematar en una hora final intensa, dramática y emocionante.


El irlandés cuenta la vida de su protagonista, pero lo hace a través del retrato íntimo del personaje y mediante él del submundo de la mafia, de 30 años de la historia de los Estados Unidos, de los mecanismos del poder y la influencia que la Hermandad internacional de camioneros encabezada por Jimmy Hoffa tuvo en la política y la vida del país y también de su autor, del propio Scorsese. Porque es inevitable pensar que a la vez que nos presenta la mirada a su pasado de Jim Sheeran, también nos ofrece una mirada a su propio cine, a su arte y a su trabajo. Sobre la importancia de contar las historias y la forma de hacerlo. Y lo hace con la complicidad de sus veteranos compañeros (Scorsese 77 años, Robert de Niro 76, Al Pacino 79, Joe Pesci 76, Harvey Keitel 80, su soberbia montadora Thelma Schoonmaker 79) en lo que parece una reunión de viejos y muy talentosos amigos demostrando que aún siguen en la brecha y que aún tienen mucho que aportar, por si nos quedaba alguna duda.

Una película sobre la mafia y el paso del tiempo

El irlandés es una película sobre la mafia. Con sus explosiones, sus asesinatos, su corrupción, sus extorsiones, sus coches bomba y sus trajes horteras. Que además habla sobre cómo pasa y cómo nos afecta el paso el tiempo. A nosotros y a nuestro entorno. Sobre cómo evolucionamos. Por eso, a pesar de que técnicamente no resulte perfecta, el rejuvenecimiento digital de los actores funciona. Se le pueden poner muchos peros. Si bien se rejuvenecen los rostros, los cuerpos y la forma de moverse no lo hacen. Hay algo en la inserción de esas cabezas jóvenes en esos cuerpos que chirría. Provoca desconcierto que el Jim Sheeran rejuvenecido digitalmente y el Robert de Niro real cuando tenía la edad del personaje no sean iguales. Pero ver a otros actores y otros rostros interpretando a esos personajes en otro periodo de su vida, parecería una pequeña traición al propio espíritu de la película.

El irlandés es una película sobre la mafia. Que además habla sobre cómo evolucionan la relaciones, las amistades, los valores y las lealtades. Y el papel de las mujeres. En el mundo de la mafia y por extensión en nuestra sociedad. Desde las mujeres cómplices sumisas y silenciosas de las acciones de los hombres que los esperaban en casa, a ser partícipes de los actos criminales hasta cuestionarlos y condenarlos, aunque sea en silencio. Las elocuentes miradas y acciones de Ana Paquin que apenas pronuncia un puñado de palabras en toda la película, dicen, sugieren y transmiten mucho más que gran parte de los diálogos explicativos de lo que ya muestran las imágenes que llenan gran parte de las películas que vemos habitualmente en los cines.

El irlandés es una película sobre la mafia. Que además habla sobre el peso del pasado en el presente. Sobre el arrepentimiento y la búsqueda de la redención. Y sobre la importancia del legado y la trascendencia más allá de la muerte. Sobre lo efímero de la vida. Pero sin dejar de ser una película de gángsters. Todo ello en 210 minutos imprescindibles de puro y gran cine.

El irlandés

Media Flipesci:
8.1
Título original:
The Irishman
Director:
Martin Scorsese
Actores:
Robert De Niro, Al Pacino, Joe Pesci, Jesse Plemons, Anna Paquin
Fecha de estreno:
15/11/2019