El Almodóvar más íntimo y aislado firma en Amarga Navidad su obra más áspera y cerebral. Un juego de espejos entre la realidad y la ficción que disecciona la soledad del artista,
El guion de "Que nadie duerma", coescrito por Antonio Méndez Esparza y Clara Roquet, se distingue no solo por su habilidad para mezclar diferentes géneros bajo la eficaz dirección de Méndez Esparza, sino también por su estructura narrativa única.