El multiverso está de moda. El uso de realidades alternativas es algo que viene de lejos en el mundo de los cómics, como ya explicaba Ricardo en este artículo s...
Nadie puede hacer mejor de Nicolas Cage que Nicolas Cage. Y por si fuera poco, por partida doble (a veces habla e interactúa con un desdoblamiento de sí mismo. Esta es una película muy loca)
No es la mejor película de la directora de Wendy & Lucy o la magnífica First Cow, quizá su apuesta por minimalismo haya sido excesiva esta vez; pero Showing Up es tan delicada y acogedora que no cuesta nada dejarse llevar para tratar de entender su simbolismo y explorar las vidas y sentimientos de unos personajes que lidian batallas muy parecidas a cualquiera de las nuestras.
L’innocent es una comedia sin más pretensiones que el entretenimiento y la diversión que utiliza con habilidad todos los elementos necesarios para ello. Una de esas películas fáciles de recomendar a cualquiera que quiera pasar un buen rato en una sala de cine.
Habrá que seguir con atención la carrera de Roustayi, tiene talento y tiene buenas ideas, solo le falta aprender a frenar y dejar aire para que la película respire y crezca.
Tori y Lokita no es una película que destaque en ningún sentido, ni para bien ni para mal. La formula de los Dardenne necesita nuevos ingredientes porque esta fórmula comienza a resultar insípìda.
La filmografía de Serra se caracteriza por ser más atmosférica que narrativa, de imágenes poderosas y ritmo lento. En Pacifiction el director catalán ha llevado al extremo el poder evocador y la belleza visual al mismo tiempo que potenciaba, en cierta manera, la narrativa. Sigue siendo un cine más mucho más evocador que discursivo, pero esta vez hay cierta trama (no me atrevería a decir que de thriller, pero algo parecido) y alguna concesión para explicarla.
Pequeños matices distinguen esta película de Kore-eda de otras películas de Kore-eda. Consiguen que, a pesar de tres décadas de carrera a sus espaldas y una obsesión casi constante por los mismos temas, la fórmula de su cine no se haya agotado todavía, que aún resulte fresco ver una película de Kore-eda y que su nombre en el cartel sea garantía de una buena sesión de cine.
Hay una conversación de Elvis sobre el viejo letrero de Hollywood, oxidado y medio deshecho en la que se hace mención a su deterioro, a que ya no brilla. En un momento en el que los fuegos artificiales de Hollywood no brillan como antes, han perdido personalidad y tienen tanto miedo a fallar, Luhrmann ha regresado con su espectáculo desacomplejado y reconocible, recordándonos que el cine de autor también es esto.