Crónicas desde el Festival de Cannes 2021

Se esperaba con ganas y expectación el debut de Julia Ducournau en el Festival de Cannes y no ha decepcionado. No por lograr la unanimidad, sino por todo lo contrario.

Es esta crónica le acompañan otro ilustre debutante en la lucha por la Palma de Oro, Sean Baker, y un veterano, Asghar Farhadi.

TITANE de Julia Ducournau

Hace 5 años la francesa Julia Ducournau revolucionó la Semana de la Crítica de Cannes con Crudo, el primer largo que dirigía en solitario, una película que abría nuevas vías y supuso una renovación del cine fantástico y de terror. En 2021, ha dado el salto a la competición del festival de cine más importante del mundo y con Titane confirma lo que ya se apuntaba en Crudo. Julia Ducournau es uno de los nombres a tener en cuenta en el cine fantástico actual.

Titane
7.7

En Titane, Ducournau toma elementos de multitud de películas anteriores y los incorpora a su imaginario. Están Cronenberg, Winding-Refn, Polanski, Claire Denis, Gaspar Noé, Shinya Tsukamoto, el Alien de Ridley Scott y Giger… pero Titane no copia a nadie. Ducournau asimila todas esas referencias y las devuelve en un conjunto con una personalidad original y propia.

Cuenta la historia de dos personajes solitarios, perdidos y desesperanzados que descubren que juntos su vida es mejor. Que se hacen bien mutuamente. Ella (interpretada por la debutante Agathe Rouselle) es una joven fascinada por los coches con una pieza de titanio en la cabeza como consecuencia del accidente de tráfico que sufrió siendo niña. Él (el veterano y siempre solvente Vincent Lindon), el responsable de una brigada de bomberos que hace 10 años perdió a su hijo.

Ducournau lo envuelve en la cultura de las ferias de vehículos, con perturbadoras (com)uniones entre la carne y el metal, con modelos que practican el sexo con un Cadillac, con una trama criminal, con imágenes gore, con cuerpos degradados, con bomberos fornidos, con sonidos mecánicos y una selección de canciones tan heterogénea, como apropiada. Con giros de guión inesperados, con cambios de género, de tono y de ritmo, pero consigue que a su vez el conjunto mantenga la consistencia y la coherencia de una obra sólida y contundente y un estilo propios.

Titane es radical, arrolladora, violenta, ruidosa, perturbadora, y visualmente poderosa. Pero también delicada, sugerente, emotiva y sensible.

A HERO de Asghar Farhadi

Desde que el director iraní ganó el Oso de Oro de Berlín con Nader y Simin. Una separación, las cuatro películas siguientes las ha presentado en la competición del Festival de Cannes. El pasado y El viajante, además, se llevaron premio.

De vez en cuando escuchamos o leemos la noticia de que una persona se encontró una cartera con dinero o un paquete con objetos de valor y que decidió hacérselos llegar a su legítimo propietario en lugar de quedárselo. Una actuación generosa, correcta, civilizada y de buen conciudadano. Pero cuando esto pasa en una peli de Farhadi podemos prever que los problemas de ese personaje están a punto de empezar.

Su protagonista es Rahim, un hombre de mediana edad, divorciado y padre de un niño que acaba de salir para un par de días de permiso de la cárcel. En ese tiempo intentará que su acreedor retire la reclamación de la deuda contraída hace unos años con él y poder salir definitivamente de la cárcel. Cuando su nueva pareja le dice que se ha encontrado un bolso con un puñado de monedas de oro en su interior parece que han encontrado la solución a sus problemas.

Pero como he comentado más arriba, en el cine de Asghar Farhadi no todo es tan sencillo como parece. Su distintivo es retorcer las situaciones y enfrentar a sus personajes a dilemas morales. Como ocurre en A Hero. Una pequeña mentira inocente y sin malicia es capaz de generar un efecto dominó y parecer el origen de un complot. Y los intentos de arreglar la situación no hacen más que generar mayor embrollo y complicaciones para sus protagonistas. Intentando neutralizar la situación, con actuaciones en las que prima el interés particular, el corto plazo y la percepción de las acciones por parte de terceros agravada en esta época en la que prima la inmediatez de las redes sociales, lo único que consiguen es agravarlo aún más.

Aunque finalmente todo resulte demasiado retorcido y rocambolesco, Farhadi logra que en ningún momento se pierda de vista el origen del conflicto. Lástima que su planteamiento y desarrollo, a pesar de su ajustada puesta en escena y de lo bien que maneja los intereses y las motivaciones de casi una docena de personajes, viniendo de Asghar Farhadi resulte rutinaria y deje el regusto de algo ya visto y disfrutado anteriormente.

RED ROCKET de Sean Baker

En 2017 el estadounidense Sean Baker revolucionó la Quincena de Realizadores con la presentación de The Florida Project que confirmaba lo bueno que ya había mostrado unos años antes con Tangerine. Con Red Rocket, una comedia divertida y fresca sobre la vuelta de una estrella del cine porno a su ciudad natal en algún lugar perdido de Texas, debuta en la competición por la Palma de Oro.

Red Rocket es el tipo de película que depende de forma total de su protagonista. Mickey Saber, interpretado de forma arrolladora por Simon Rex, está en prácticamente todos los planos y todas las secuencias de la película. Y son su carisma, su personalidad y su atractivo la fuerza motriz de la película, una comedia sobre las vidas de las clases marginales de la sociedad estadounidense, de los que hace años que despertaron del sueño americano, si alguno vez llegaron a tenerlo, y se conforman con sobrevivir. La acción de la película transcurre en paralelo a la campaña presidencial de los Estados Unidos de 2016, pero las palabras de Donald Trump y Hillary Clinton no pasan de ser más que parte de una banda sonora que suena de fondo y que no consigue interesar a los ciudadanos.

Ante la falta de un medio mediante el que ganarse la vida dada su poca disposición al esfuerzo y su pasado como actor porno, su protagonista optará por el trapicheo, por saltarse las normas y se embarcará en un peligroso juego de seducción de una joven, a través de la cual intentará tener una segunda oportunidad para lograr ese sueño americano que no logró materializar en el primer intento. Un depredador en busca de la siguiente víctima de la que poder aprovecharse, un lobo feroz en busca de su caperucita. Un reverso del sueño americano.

Una historia de perdedores narrada en clave de comedia en la que a pesar de que en algunos momentos roce lo inverosímil resulta divertida, desenfadada e ingeniosa.