LIMBO de Ben Sharrock

Sólo hemos visto el primer tercio de los filmes de la sección, pero la segunda película del escocés Ben Sharrock entra ya entre las favoritas para obtener el premio Kutxabank correspondiente a la mejor película presentada en esta sección. Una tragicomedia que combina con acierto sus cambios de tono de la comedia al drama, del gag visual al testimonio de la vida de los inmigrantes a base de sensibilidad y ternura, llena de referencias pop y más interesada en el retrato de sus personajes que en la denuncia directa. Una película que sabe conjugar un tono ligero y amable con un trasfondo amargo y dramático. Un salto de calidad claro desde su anterior película Pikadero, presentada en el Zinemaldi de 2015.

Aquí Ricardo Fernández os cuenta más detalles

Limbo: Sonreir con la mirada

19/09/2020 - Ricardo Fernández

Limbo, la segunda película de Ben Sharrock tras la aplaudida Pikadero, es un gran salto de calidad, el de un cineasta que empieza a encontrar voz propia. Con una hábil mezcla de comedia, ternura y drama, Sharrock se adentra en la problemática social de los refugiados, en este caso acogidos en una isla de Escocia. Leer más

Limbo
7.1

 

SLOW SINGING de Dong Xingyi

La película arranca con un largo plano tomado desde un vehículo en el sentido contrario de la marcha. Dirigido hacia la carretera y hacia el paisaje por el que acaba de pasar. Vemos cómo va dejando atrás el camino recorrido y se va alejando de su origen, de su pasado y no mira hacia dónde se dirige.

Y algo parecido le ocurre al protagonista de Slow Singing, ópera prima del director chino Dong Xingyi. Un antiguo jefecillo de los granujas de un pueblo de la China rural que vuelve a él tras varios años en la cárcel. Y a pesar de sus esfuerzos, se encontrará perdido, desubicado y desorientado en su intento de reintegrarse. El tiempo no perdona y sus referencias del pasado ya no funcionan. Solamente en la relación con su madre parece sentirse seguro. Y su empeño en saber siempre la hora a la que vive tampoco parece servirle para orientarle demasiado. En su ausencia, ha perdido su conexión con el presente de su localidad natalidad y de nada le servirá mirar hacia atrás.

A pesar de su personalidad arrolladora y su ímpetu perfectamente encarnados por Lusheng Xu, tío del director. Para volver a encajar deberá dejar de mirar hacia atrás, hacerlo al frente, a su futuro, a la nueva China. No es casual que en la parte final del film, Xingyi introduzca un largo plano rodado cámara en mano en la que vemos el avance del protagonista hacia adelante, hacia su futuro, hacia la asunción de nuevo papel y que funciona como opuesto y complementario del mencionado anteriormente.

A pesar del dominio de los recursos cinematográficos formales de Xingyi, a Slow Singing le pesa un arco dramático demasiado pobre y escaso para los más de 100 minutos de duración de la película lo que provoca que el relato se atasque y se vuelva repetitivo. Pero si bien el guión se queda corto, es en la labor de dirección donde Xingyi destaca a pesar de la obviedad y encadenamiento de las metáforas visuales, sobre todo en la parte final de la película cuya simpleza les hace perder efectividad.

Pero su sentido de la planificación y del encuadre es innegable, mostrando a esos personajes en el pueblo medio abandonado o empequeñecidos en los campos que los rodean, destacando el contraste entre el verde de los campos de cereales, los árboles frutales en flor y la aridez del entorno, de la utilización de los diálogos fuera de campo o del humor entre básico y absurdo que sirve para apuntalar la personalidad de los personajes o la naturaleza de sus relaciones.

 

ALONG THE SEA de Akio Fujimoto

Las películas que abordan el tema de la inmigración, legal o ilegal, en Europa o en los Estados Unidos son abundantes, pero no es habitual ver en el cine que llega por estos lares los problemas de la inmigración en Japón. Y por lo que vemos en Along The Sea son los mismos. Porque más allá de la ubicación geográfica, la película de Akio Fujimoto se ve y se oye como algo ya visto y oído muchas veces con anterioridad. No hay nada, ni en la forma, ni en el fondo que sea original o novedoso.

Las protagonistas de Along The Sea son tres vietnamitas en Japón, que hartas de sus sueldos bajos y malas condiciones de trabajo deciden escapar con la promesa de una remuneración más alta a una comunidad de pescadores del norte del país, convirtiéndose por tanto en inmigrantes ilegales. Pero a pesar de las promesas, allí no tardarán tampoco en ser explotadas, engañadas, forzadas a trabajar todas las horas que hagan falta y verán cómo los intermediarios se convierten no sólo en comisionistas, sino que pretenderán convertirse en dueños de sus vidas, cuando una de ellas empiece a sufrir algunos problemas de salud.

Fujimoto presenta la denuncia a través de los personajes con sensibilidad, sin recrearse en sus desgracias y sin humillarlos (no estamos en terrenos kenloachianos), pero Along The Sea tanto en forma, como en fondo carece de elementos sorprendentes u originales que la puedan hacer destacar de otras película

 

ANE de David Pérez Sañudo

El título se presta a confusión. Ane es una joven de 17 años integrante de los movimientos en contra del tren de alta velocidad en la Vitoria de finales de la década pasada. Pero no la vemos hasta la segunda mitad la película. Hasta ese momento Ane es una ausencia, el objeto de una búsqueda y la razón de la situación límite que vive Lide, la verdadera protagonista de la película, su madre, interpretada con garra e intensidad por Patricia López Arnaiz.

La película trata el conflicto generacional entre una madre con problemas de carácter y una hija rebelde llevado al extremo. No es suficiente motivo de tensión el momento en el que la hija empieza a salir con su cuadrilla, deja de hacer caso a lo que dicen sus padres y empieza a hacer su vida. Si Ane forma porta de los colectivos antiTAV, Lide trabaja como guardia de seguridad de una de las obras que éstos quieren sabotear. Pero a Ane, la película, no al personaje, no le interesa entrar a analizar los detalles de la megainfraestructura o las consecuencias de las acciones de sabotaje. No son más que un telón de fondo, un recurso más para extremar el enfrentamiento.

Pero a pesar de estas diferencias entre madre e hija, vemos durante gran parte de la película a la madre enfrentándose a profesores, amistades y familiares por defender a su hija de acusaciones más o menos fundadas. Es parte de ser madre. A medida que va buscando físicamente a su hija, también irá conociendo aspectos ocultos de su vida. La ausencia le llevará a descubrir a una hija que no conocía.

Esto lleva a la madre a una situación límite en la que perderá la calma, el raciocinio o la lógica de sus acciones pasarán a segundo plano y sus actuaciones se regirán por su carácter impulsivo y las urgencias y la llevarán al deterioro de sus relaciones y de su entorno.

Pero esa falta de lógica en las acciones y reacciones comprensible en el caso de Lide acaba contaminando parte de la película, convirtiéndose su evolución en algo por momentos demasiado forzada y rocambolesca. Una acumulación de elementos que parece más guiada por la conveniencia de los guionistas para facilitar la información necesaria acerca de sus personajes o de las situaciones que a una evolución natural y orgánica de los acontecimientos.

Ane
4.4
New Directors 2020