La cita con Bang Bang! ya está aquí, con una sesión doble absolutamente maravillosa que aglutina todo lo que podemos pedirle a esta celebración del placer de ver cine en compañía: dos grandes películas, icónicas, de esas que marcan la primera vez que las ves y nunca te dejan del todo, junto con el placer de verlas en pantalla grande y de recordar, entre amigos, la cantidad de recuerdos que llevan emparejadas para muchos de nosotros.
El Club de los cinco es una de esas películas que marcaron a una o dos generaciones y que a muchos de los que nacimos en los 70 nos creó afición por el cine. Su director John Hughes –Todo en día, 16 velas, La chica de Rosa– fue todo un referente del cine juvenil en los años 80. El Club de los cinco, una comedia sobre cinco alumnos que tienen que pasar una mañana castigados en el instituto, fue su mejor trabajo y treinta años después sigue totalmente vigente.
Por otro lado, La naranja mecánica del gran Stanley Kubrick es una obra maestra incontestable, una de las mejores películas de todos los tiempos que además de ser transgresora, polémica e, incluso, incómoda por momentos, es también un icono pop. Desde su maravilloso cartel hasta la estética de sus protagonistas pasando por varias escenas míticas, es una película perfectamente reconocible e imitada hasta la saciedad.
Además está el envoltorio, es decir, todo lo que rodea a Bang Bang! El buen ambiente, las risas en el bar, el photocall, las conversaciones en la cola, la emoción de saber cuál será la siguiente sesión, la presentación, los aplausos… Corred, que las entradas vuelan y seguro que, una vez más, van a llenar el Principal.


