Woody Allen cuenta, a modo de falso documental, la vida de un ficticio guitarrista de jazz llamado Emmet Ray. Mujeriego, bebedor, zafio, arrogante e inseguro, Ray está obsesionado con Django Reinhardt, el genial (y real) guitarrista de jazz. A pesar de todos sus defectos, cuando Ray se sube al escenario es capaz de expresar con su música todo lo que lleva dentro y no es capaz de mostrar en su vida diaria fuera de los escenarios.
La película está protagonizada por un estupendo Sean Penn al que acompañan Uma Thurman y Samantha Morton, esta última con una magnífica interpretación que le sirvió, como a Penn, para estar nominada a los Globos de Oro y a los Oscar.


