Robyn Hitchcock es un grande y no solo porque mida alrededor de 1’90, sino porque tiene una carrera musical exquisita que arrancó hacer cuatro décadas y que abarca desde el punk de The Soft Boys al rock de sus discos con los Egyptians o Venus 3, pasando por el aroma de cantautor de algunos discos en solitario. Su último disco, de título homónimo, tiene ya un par de años, pero fue sin duda de lo mejor de 2017.
Por si fuera poco atractivo un concierto de Robyn Hitchcock, abrirá la noche Joseba Irazoki, otro grande. Un guitarrista versátil, polifacético y sobre todo inquieto, con una trayectoria intachable y absolutamente ecléctica. Tan pronto lo vemos formando parte de Atom Rhumba, colaborando con Duncan Dhu, Nacho Vegas o Elena Setién o poniendo música a una película. Ahora presenta en directo su último proyecto: Joeba Irazoki eta lagunak.
Esta velada de lujo está organizada por otro grande: Bloody Mary


