Si Lisa Kekaula y Bob Vennum llegan a la ciudad, tenemos una cita ineludible. No puedo negarme a una dosis de este cocktail de punk, funk, rock y soul agitado a 45 revoluciones por minuto. Alguien los definió «como si The Who le diera una patada en los testiculos a James Brown» pero sólo porque decir «son la hostia» es algo feo y vulgar.
Avisados quedan.


