Hemos tenido la oportunidad de ver un par de veces a El último vecino en Donostia. Hace dos años en el Lurrazpiko fue un concierto que consiguió que el público se volviera loco, fuera de los cánones donostiarras. Es un directo que merece la pena.
Es un grupo que nos tenía acostumbrados a cierto sonido revival que hace honor a la movida, a Joy Division, a The Cure… De todo un poco y muy bien. Pero recientemente nos ha sorprendido jugueteando con el género de moda, el trap, en una versión de Mi chulo de la La Zowi. Aquí os la dejo.
No os perdáis el concierto, y tampoco lo que viene después (entradas aparte, pero también en el Dabadaba), el Latinator de Meneo.


