El cineclub Kresala continúa con su repaso a la filmografía del maesto japonés Kenji Mizoguchi proyectando Chikamatsu monogatari (Los amantes crucificados), una adaptación de una obra de teatro kabuki del siglo XVII.
Mizoguchi dirige con su elegancia habitual y a partir de largos planos secuencia una historia de falsas apariencias, amor y corrupción que participó en el Festival de Cannes en 1955.


