6.5

Reseña de EL TREN FLUVIAL de Lorenzo Ferro y Lucas A. Vignale

Tras su estreno mundial en la sección Perspectives de la Berlinale de 2026, se presenta en Horizontes Latinos del Zinemaldia El tren fluvial, ópera prima de los argentinos Lorenzo Ferro y Lucas A. Vignale, desgraciadamente fallecido este verano a los 28 años. Una película pequeña y libre, extraña y afectuosa, que adopta la estructura del viaje iniciático para construir un relato situado continuamente en la frontera entre el naturalismo y la ensoñación.

Milo tiene nueve años y vive con su familia en un remoto pueblo argentino donde su padre lo prepara con severidad para convertirse en bailarín de malambo. Pero el niño sueña con otra cosa: quiere viajar en tren y conocer Buenos Aires, una ciudad cuya imagen ha construido fundamentalmente a través de las películas. Su escapada hacia la capital constituye el mínimo hilo argumental sobre el que Ferro y Vignale construyen una película mucho más interesada por el propio recorrido que por aquello que pueda encontrarse al final del mismo.

Tiene El tren fluvial algo del cine del primer Abbas Kiarostami. No tanto por una influencia explícita sino por su manera semejante de organizar el relato alrededor de un niño que atraviesa un mundo adulto cuyas reglas todavía no comprende. Sobre todo en su primera parte, hay algunos primeros planos de Milo que parecen extraídos de alguna de sus películas. La utilización de numerosos intérpretes no profesionales contribuye además a esa continua contaminación entre realidad y ficción.

Porque el gran acierto de Ferro y Vignale consiste en no abandonar prácticamente nunca el punto de vista infantil. Las rarezas, las excentricidades y los momentos próximos a lo fantástico funcionan porque están filtrados por la mirada de Milo. No sabemos necesariamente si el mundo es extraño o si lo es porque estamos descubriéndolo al mismo tiempo que él.

El propio tren funciona así como algo más que un medio de transporte. Es el umbral que separa dos mundos. Y ahí surge otro parentesco posible, esta vez con Hayao Miyazaki. Como en la extraordinaria secuencia del ferrocarril sobre el agua de El viaje de Chihiro, el desplazamiento adquiere una cualidad casi irreal: Milo contempla desde el tren un territorio situado de alguna manera entre aquello que abandona y aquello que todavía desconoce. El campo queda atrás y Buenos Aires todavía no existe más que como una fantasía construida a partir de imágenes cinematográficas. Que uno de los personajes que Milo se encuentra en su periplo bonaerense dice que lo llame Garza, lleva aún más a esa asociación con el director nipón.

Cuando finalmente llega a la ciudad, esa cualidad casi miyazakiana se mantiene. No porque Ferro y Vignale introduzcan elementos abiertamente fantásticos, sino porque la realidad, contemplada desde los ojos del niño, adquiere una dimensión surrealista y misteriosa. Un ferroviario que recita poesía, vendedores callejeros con juguetes mecánicos, una artista experimental, extraños personajes en hoteles entre la amenaza y la ternura van componiendo un Buenos Aires surrealista entre el cuento, la pesadilla y la amenaza.

La ciudad tampoco responde a aquello que Milo había imaginado. Es fascinante, pero también inhóspita y potencialmente peligrosa. El viaje se convierte entonces en un tránsito desde la protección —también opresiva— de la familia hacia la soledad, y desde la dependencia infantil hacia la necesidad de aprender a desenvolverse por sí mismo. Milo Barría resulta fundamental para sostener esa perspectiva. Su naturalidad y su combinación de inocencia, inteligencia y picardía evitan convertirlo en el tópico del niño indefenso perdido en la gran ciudad. Es vulnerable, pero también obstinado, atrevido y capaz de tomar decisiones bastante radicales para alcanzar aquello que desea.

El tren fluvial no trata realmente de llegar a Buenos Aires, sino de lo que sucede mientras Milo aprende a mirar el mundo. Ferro y Vignale convierten así el desplazamiento físico en un viaje sensorial en el que lo cotidiano puede adquirir repentinamente una dimensión fantástica. Una hermosa y singular ópera prima que encuentra precisamente en esa indefinición entre lo real y lo imaginado una personalidad propia.

El tren fluvial

Media Flipesci:
6.4
Título original:
Director:
Lorenzo Ferro
Actores:
Milo Barria, Rita Pauls, Mariano Barria, Lucrecia Pazos, Mailen Barria
Fecha de estreno:
23/10/2026