8 recomendaciones para la Semana de Terror 2026

Ya tenemos la programación de la Semana de Terror, que este año se celebra del 30 de octubre al 6 de noviembre. Y hay unas cuantas películas que llegan con deberes hechos: premios, buenas críticas y pasos por festivales donde el fantástico no siempre lo tiene fácil. Hemos elegido ocho. Hay cárcel indonesia, excursión fluvial con malas perspectivas, fantasmas japoneses y bastante gente empeñada en que el amor lo puede todo. Incluso cuando sería mejor dejarlo estar.

Ghost in the Cell

Joko Anwar es uno de los nombres importantes del terror indonesio, el de Satan’s Slaves. Esta vez mete un fantasma en una prisión y deja que haga sus cosas. Cosas bastante desagradables, con cierta vocación artística a la hora de disponer los cadáveres. Terror, comedia, peleas y una sátira de la corrupción y las diferencias de clase. Vamos, que el monstruo no tiene la exclusiva de la maldad.

Se presentó en el Forum de la Berlinale y después ganó dirección y jurado joven en Sitges, además del premio de la competición de terror en Fantastic Fest. En Fangoria la consideran la mejor película de Anwar. Con esos antecedentes y esa mezcla, parece una de las apuestas más claras para verla con el público de la Semana.

River

Tres hermanos se reúnen para esparcir las cenizas de su padre en un río. Se quedan tirados con la embarcación y descubren que en la orilla hay gente con máscara y muy poca intención de ayudar. Un plan familiar que se complica. Debuta en el largo Joshua Giuliano y salen Jane Levy, la de Posesión infernal y No respires, y Jessica Rothe, la de Feliz día de tu muerte.

Se estrenó en Midnight Madness de Toronto, una buena pista para este tipo de cine, y viene con críticas muy entusiastas, aunque no hay unanimidad. Destacan la tensión, la violencia y el trabajo con los personajes. No parece que vaya a reinventar el slasher, ni falta que hace si lo ejecuta bien. En Sitges ganó la música de Mondo Boys. 

Never After Dark

Una médium viaja a una casa aislada para resolver un problema de espíritus. Hasta ahí, jornada laboral habitual para una médium. Lo interesante es que la película parece tener otras ideas sobre quién resulta más peligroso, si los vivos o los muertos. Dirige Dave Boyle, estadounidense que ya trabajó en Japón con la serie House of Ninjas, y protagoniza Moeka Hoshi, a la que podéis conocer por Shōgun.

Se presentó en SXSW, donde ganó el premio del público de la sección Midnighter, y se llevó el Cuervo de Oro del festival de Bruselas. Las críticas destacan la atmósfera, el sonido y la protagonista, pero también advierten de que se toma su tiempo. Terror japonés de cocción lenta, con ganas de mover alguna de sus reglas. Buena candidata para los que prefieren salir inquietos a salir sordos.

Sanguine

La ganadora de Sitges. Es el primer largo de Marion Le Corroller y antes ya había pasado por las sesiones de medianoche de Cannes, fuera de concurso. Una estudiante de medicina entra en unas urgencias donde la presión laboral es insoportable y empieza a notar cambios inquietantes en su cuerpo. Lo de dejarte la piel en el trabajo, pero llevado demasiado lejos.

La meten en la misma conversación que Crudo y La sustancia: body horror francés, sangre y un discurso sobre lo que se les exige a los cuerpos. Aquí toca la explotación laboral y una generación que llega quemada antes de haber empezado. Hay críticas muy favorables a su energía y otras que le reprochan quedarse en la superficie. De momento, Cannes la seleccionó y Sitges la premió. Habrá que ver cuánto duele esa guardia.

No Rest for the Wicked

Islas Feroe, siglo XIX. Un pescador y un ballenero se enamoran en una comunidad donde eso no está precisamente bien visto. Y como el romance ya tiene pocas dificultades, aparecen la muerte, el vampirismo y el folclore. Dirige Kasper Kalle y uno de los enamorados es Pilou Asbæk, que fue Euron Greyjoy en Juego de tronos. Aquí parece tener una relación con el mar bastante más romántica.

Su gran carta de presentación es Fantasia, en Montreal, donde tuvo su estreno mundial y ganó dirección e interpretación para Asbæk. Variety la emparenta por su melancolía con Brokeback Mountain y Desconocidos. También hay ecos del gótico y del folk horror. Amor prohibido, religión y unos paisajes que por sí solos ya parecen capaces de matarte. Para los que prefieren que el vampirismo tenga algo de deseo y de tristeza.

L’estranea

Esta viene de competir en la sección oficial de Venecia. No de una sesión lateral a las tres de la mañana: del concurso. Paolo Strippoli, codirector de A Classic Horror Story y director de La sonrisa del mal, cuenta la caída de una familia marcada por el pacto que una madre hizo para proteger a su hija. Ya sabemos lo que pasa con esos contratos. Lo raro es que alguien siga firmándolos.

Jasmine Trinca y Valeria Bruni Tedeschi encabezan el reparto de esta mezcla de tragedia familiar y fantástico, también conocida como The Spiral. En Sitges ganó Trinca como actriz y la película se llevó el Méliès de Plata. Italia, además, la ha elegido para aspirar al Oscar internacional. Bastante currículum para una historia que parece preguntarse cuánto daño podemos hacer convencidos de estar cuidando a los nuestros.

Impostores

Repite Jessica Rothe en esta selección. Aquí le desaparece un hijo y alguien le dice que puede recuperarlo en una cueva. Vuelve con el niño, pero su marido empieza a sospechar que algo no encaja. Entre el terror de sustituciones, el thriller matrimonial y la ciencia ficción. Mejor no saber mucho más, que estas películas viven de que uno vaya haciendo sus propias cuentas.

Se estrenó en SXSW y la dirige Caleb Phillips, que ya había ganado allí con el corto Other Side of the Box en 2019. Otra apuesta por un nombre al que seguir la pista y una historia que promete retorcer una situación bastante reconocible: vivir con alguien y no tener claro quién es.

La muerte de Drácula

Los Burnin’ Percebes, los de La reina de los lagartos y El fantástico caso del Golem, ponen a Javier Botet a hacer de Drácula. Hasta ahí, elección lógica. Luego lo sacan a pasear por Barcelona, en blanco y negro y con ganas de dejar de ser inmortal. Mina, interpretada por Laura Weissmahr, tampoco está para muchas alegrías. Comparten una última noche de confesiones y desencanto.

Se estrenó en Noves Visions de Sitges y ganó el premio de dirección, compartido con Familia teme enfrentar una nueva noche de terror. Dura 64 minutos y las críticas hablan de humor absurdo, melancolía y una mirada bastante particular al mito. Una propuesta pequeña y rara para terminar la selección.