No está mal que en la semana de los Oscar (que os contamos aquí) Los Clásicos del Príncipe programen Ben-Hur, la película con mayor número de estatuillas de la historia (empatada con Titanic y El señor de los anillos: El Retorno del Rey). Una superproducción que costó 15 millones de dolares de la época, una cantidad impensable en aquellos. 10.000 extras, 2.500 caballos, 200 camellos, cientos de personas trabajando en decorados y vestidos… Los estudios de la Metro-Goldwyn-Mayer tiraron la casa por la ventana y la apuesta les salió bien: Además de los 11 Oscar se convirtió en la película más taquillera del año y una de las más taquilleras de la historia. Un clásico instantáneo.

Ahora, 60 años después de su estreno, podemos volver a disfrutar con escenas como la magnífica carrera de cuádrigas en pantalla grande. CINE con mayúsculas.


