Festivales de cine

‘Her Private Hell’: Unas gotitas de NWR

Después de casi una década sin estrenar en cines, Nicolas Winding Refn vuelve con Her Private Hell, una película que no se cuenta: se vaporiza. Neón, niebla, trauma, miradas al vacío y una estética de anuncio de perfume alargado hasta los 109 minutos. Un objeto precioso, hueco y convencido de que la coherencia narrativa es algo que les pasa a los demás.

¿Es ‘Fjord’ una Palma de Oro reaccionaria?

Fjord, de Cristian Mungiu, ha sido leída como una película conservadora por parte de la crítica y celebrada por la derecha cultural como una denuncia del progresismo. Pero quizá el problema no esté tanto en la película como en nuestra dificultad para discutir desde los matices: defender los servicios públicos, la protección de los menores y los valores progresistas no debería impedirnos mirar de frente sus zonas grises.

Paper Tiger y Minotaur ganan el Flipesci Cannois

James Gray y Andréi Zviáguintsev han ganado ex aequo el Flipesci Cannois de este año con Paper Tigers y Minotaur, en una votación ajustada que parecía encaminada al triunfo del ruso hasta que los últimos cambios provocaron el empate. Es la segunda vez que el premio se concede compartido y la segunda victoria de Gray, que ya lo ganó con Armageddon Time. El palmarés se completa con Radu Jude, ganador de L’autre Flipesci por The Diary of a Chambermaid.

‘The Man I Love’: The show must go on

The Man I Love devuelve a Ira Sachs a su territorio más fértil: Nueva York, el deseo, la enfermedad, la intimidad y las relaciones que se sostienen entre el amor y el daño. Una película delicada pero nada intrascendente, donde Rami Malek convierte el exceso de su personaje en parte esencial de un retrato lleno de miedo, seducción, fragilidad y ganas desesperadas de seguir vivo.

‘A Girl Unknown’: Crecer sin pertenecer

Con A Girl Unknown, Zou Jing parte de la historia real de su abuela, una niña abandonada que tuvo que crecer lejos de sus padres biológicos, para construir una película sobre la ausencia, los vínculos familiares y las heridas que pasan de una generación a otra. Un debut sobrio y sensible que podría recordar a Kore-eda por sus temas, pero que encuentra pronto una voz propia.

‘Notre salut’: El oficinista del mal

Notre Salut, de Emmanuel Marre, mira al régimen de Vichy desde un lugar especialmente incómodo: la historia de Henri Marre, abuelo del propio director. Una película sobre el colaboracionismo francés, la burocracia del mal y esos hombres “de su tiempo” que no fueron monstruos excepcionales, sino oportunistas bastante reconocibles. Funciona muy bien cuando se apoya en la correspondencia matrimonial y en su textura casi documental, aunque su tramo final se atasca más de la cuenta.

‘Moulin’: El descenso sádico de Nemes

Moulin, de László Nemes, arranca como un notable thriller de clandestinidad sobre Jean Moulin y la Resistencia francesa, con una atmósfera opresiva y una puesta en escena poderosa. Pero su segunda mitad se despeña hacia una acumulación de torturas y sadismo que confunde intensidad con profundidad. Una película brillante por momentos, pero lastrada por el exceso y por una mirada política tan indignada como selectiva.

‘I See Buildings Fall Like Lightning’: Sueños que se derrumban

I See Buildings Fall Like Lightning, de Clio Barnard, arranca como un sólido retrato de amistad, clase y derrumbe social en un barrio obrero de Birmingham. Buenas interpretaciones, mirada honesta y un entorno muy bien capturado, aunque la película pierde precisión cuando intenta abarcar demasiados conflictos a la vez.